¿Por qué hacerle una casita al miedo?

Por Mariana Piñeros

 

Del miedo en general sé una o dos cosas, heredadas de mis profes: que el miedo es un guía, que la energía del miedo es la misma energía de la emoción o entusiasmo filtrada a través de creencias limitantes, que el miedo es necesario y real, que el primer miedo limitante es el miedo al miedo, que no hay nada en el mundo que nos pueda hacer daño y mucho menos nuestras emociones.

O sea, en esos enunciados hay muchas cosas. Pero yo los leo, escucho y veo y me pregunto ¿qué hago con ellos? Y lo primero que me imagino es hacer lo que llevo mucho tiempo pensando hacer: darles una casa. Sí: darles una casa a esas ideas de mis shifus, para que crezcan en ellas. Y también darle una casa a mis miedos.

A ver:

¿Por qué hacerle una casa al miedo?

Para que crezca tranquilo. Para que sepa que estoy atenta y lo tengo en cuenta. Para que no pase frío cuando llueva mucho en mi corazón (si es un miedo al que le gusta el calor), o para que no sienta que se derrite cuando esté haciendo mucho sol (si es un miedo frío). Para que se sienta seguro. Para que pueda invitar a otros seres a conversar. Para que tenga un lugar para amar. Para que pueda estar solo cuando lo necesite. Para que pueda salir en exploraciones. Para que sepa que tiene un lugar en el mundo en el que nadie le va a pedir que sea diferente. Para contenerlo sin amarrarlo. Nota: Hacerle una casa al miedo a su medida/ Ampliar la noción de casa.

61520023_10157759332891320_8406888420193861632_nQuiero hacerle una casita a cada uno de mis miedos para ver con claridad el paisaje que llevo dentro y sea más parecido a un pesebre que a un contenedor que viene de China al Todo a 1000. Hacerles casitas a su medida, para prestarles atención (médica, espiritual, psicológica). Hacerles una casita en la que puedan crecer, mutar, cambiar, quitarse máscaras. Como dice Keith: Ascenderlos. Decirles a mis miedos, simbólicamente: Ya no son habitantes de la calle, este Estado, que soy yo misma, los ama. Una casa para que mi miedo no tenga que vivir debajo de los puentes y meter drogas y pedirle limosna a los otros habitantes de mi interior. Una casita digna. Justa. Una casita en la que no tienen que hacer nada que no sea ser ellos mismos. Una casita para que mis miedos no tengan que andar asustando y escondiéndose: una casita para que aprendan a ser horribles y estar orgullosos de eso. Una casita para verlos a los ojos, por fin, y recorrer las paredes y pasillos y techos y campos, para que me cuenten sus historias, de qué están hechos, cómo les podría ayudar.

“Ayudar” es una palabra que no me gusta, porque implica que hay una forma “mejor” de estar. Pero sí hay formas mejores de estar: con más y más apertura. A todo. Incluso estar más abierto a estar un poco más encerrado.

Por muchos años he ocultado mis miedos y me he encargado de hacer que la gente a mi alrededor no sienta los suyos. Ni sienta su rabia. Ni sienta su dolor. Hoy ya no quiero hacer eso. Quiero hacerle casitas a todas mis emociones, para que estén conmigo y conocerlas. Y quiero enseñarle a quienes quieran a hacer sus propias casitas. A pensar en la materialidad de las emociones. A hacer que la energía que movemos tenga un tótem/espacio que nos recuerde que ahí está o estuvo y ahora es otra cosa o es ella misma. Las palabras muy abstractas sobre las cosas nos permiten conectarnos con ellas como si fueran algo lejano e inaprensible. El arte, en cambio, hecho de palabras o imágenes, nos permite tener un conocimiento más claro de quienes somos y de las cosas que habitan en nuestro interior. El lenguaje simbólico, inevitablemente unido a la energía y la vibración de lo que contienen para nosotros, nos permiten caminar sabiendo mejor sobre qué estamos caminando.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: